No solo los jóvenes tienen buenas ideas. Tampoco es necesario pertenecer al rubro tecnológico o el ámbito universitario para concretar los proyectos. Hay muchas personas adultas, mayores de los 50 años, que se lanzan al mundo del emprendedorismo, bajo las banderas de la pasión y la experiencia.

Actualmente, la edad no es un impedimento para permitirte hacer cosas. Hay que mirarse adentro: ver para qué es bueno uno, descubrir cuáles son tus fortalezas. Hay que saber encontrar las oportunidades.

Las incertidumbres y desafíos para iniciar un emprendimiento son las mismas tanto para un emprendedor joven como para un adulto contemporáneo. Como en todo emprendimiento, importa determinar si el emprendedor o equipo reúnen los elementos necesarios para llevar adelante un proyecto, y esto tiene que ver con las fortalezas personales, tiempo disponible, conocimiento previo de la actividad, solvencia económica y compromiso, y se deben considerar esos aspectos como puntos fuertes para una persona mayor.

La principal dificultad y desafío está en que los Fifty And Beyond (FaB o Mayores de 50) se vean a ellos mismos como emprendedores, para así integrarse al ecosistema emprendedor. Hoy en día, el FaB que emprende es simplemente considerado un cuentapropista o autónomo (no en el sentido impositivo), pese a que comparta similares atributos a los que tiene un emprendedor joven.

Independientemente de la situación particular de cada quien, emprender a edades mayores de los cincuenta no es un sinónimo inequívoco de fracaso. En otras economías es común e incluso puede llegar a garantizar un ejercicio empresarial mucho más estable e incluso con mayores posibilidades de éxito. Los movimientos estratégicos pueden ser mucho más prudentes y más certeros, anclados en una experiencia que no tienen los jóvenes.

La Fundación norteamericana “Ewing Marion Kauffman” asegura en un estudio que el desarrollo del espíritu emprendedor es más alto en población con edades superiores a los 45 y hasta los 54 años.

Al contrario que los Millennials, los FaB han tenido oportunidades y, sobre todo, han sabido aprovecharlas gracias al trabajo duro, algo que les define. Además, muchas de las presiones externas observadas en otros grupos de edad han disminuido (hijos pequeños, ambición profesional, presiones económicas, etc.).

Hay que romper con ese paradigma que nos señala que el emprendedurismo sólo es cosa de jóvenes. No podemos olvidar que Coca Cola, KFC o McDonald´s fueron empresas creadas por fundadores con más de 50 años.

Finalmente el éxito de un emprendedor no está en su escasa edad, sino en la actitud que preste en la vida. Seguramente la mayoría de nosotros ha llegado a conocer a viejos de 18 años y jóvenes de 80, así que la edad es simplemente algo mental.

Close Menu